Pasión (Nick y tu)

Pasión (Nick y tu)

Tu:-Es sorprendente como me cambio la vida de la noche a la mañana el error que cometi fue la destrucion de mi vida pero eso me hizo madurar Lo conoci a el y fue un amor lleno de pasión(Actualmente en la segunda temporada de la novela pasion)

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Siempre Jonatica

Siempre Jonatica

Pasión Capitulo 15 (Hay Algo que me ocultan Verdad) Segunda Temporada.

Antes quisiera que visitaran esta otra novela se llama

UN CUENTO DE HADAS


http://lesliejonas-lovestory.blogspot.com/2010/06/un-cuento-de-hadas.html

 

No se si les gustara apenas la voy a empezar

 


Continuacion....

 

 

La noche anterior habías visto un programa en televisión, algo sobre un sitio llamado Versalles y Fontainebleau, unos palacios franceses. Ojalá hubieras prestado más atención.

 

Quien quiera que hubiera diseñado aquella habitación, habías querido darle el aspecto de un palacio. El color de las pareces hacían juego con las, cortinas, la colcha y el dosel de la cama.

 

 

El suelo estaba cubierto de, alfombras. Los muebles eran blancos, con un ribete de oro, a excepción de una mesa en la pared de enfrente. Sobre la superficie de cristal había un surtido bastante amplio de botellas y frascos de cosméticos.

 

Era una habitación femenina y muy sensual. Pero en cierto sentido era como un escenario. Tenías la sensación de que si mirabas detrás de las paredes y los muebles descubrirías que estaban hechos de cartón pintado.

 

Miraste a Nick, bastante desconcertada.

 

TU:-Esta no puede ser mi habitación.

 

NICK:-Pues te aseguro que sí lo es. Anda, quítate esa ropa mientras yo vaya buscar a Ellen.

 

TU:-No. Quiero decir, que prefiero que no lo hagas. Quiero estar un momento a solas. -le sonreiste. -¿Estás seguro de que esta es mi habitación?

 

NICK:-Lo que estoy seguro es de que no es la mía. A mí no me va este estilo.

 

TU:-Quieres decir que no compartimos...

 

Nick cambió de expresión.

 

Nick:-No. -dijo. -No compartimos habitación.

 

TU:-Oh.

 

Te quedaste mirándolo, mientras él se metía en el baño. Acababas de descubrir que dormírias en una habitación que cualquiera hubiera envidiado y que no la compartías con  Nick y no sabía qué decir.

 

NICK:-He abierto el grifo del baño.

 

Miraste hacia el cuarto de baño. Nick salía con las mangas de su camisa  subidas, mostrando unos brazos fornidos.

 

NICK:-¿____(TN)? Te he dicho que...

 

TU:-Ya te he oído. -te aclaraste la garganta. -Gracias.

 

NICK:-No tienes que agradecerme nada. Abrir un grifo del agua no es demasiado esfuerzo.

 

TU:-Quería decir... gracias por lo que has hecho. Por traerme a casa.

 

NICK:-No seas tonta. -te dijo él. -Tienes todo el derecho del mundo a estar aquí. Anda, quítate esa ropa y métete en el baño.

 

TU:-Nick... -estiraste la mano y se la pusiste en el brazo. -Ya sé que esto no es fácil para ninguno de los dos, pero estoy segura de que vaya recuperar la memoria.

 

NICK:-¿Quieres decir que todo esto te resulta familiar?

 

TU:-No. -admitiste. -Todavía no. Pero estoy segura de que pronto empezaré a recordar y pronto podremos volver a hacer lo que hacíamos.

 

Nick te miró

 

NICK:-Lo que hacíamos. -dijo él.

 

TU:-Sí, -le dijiste , sonriendo. -fuera lo que fuera. Por un momento,  pensaste que ibas a decir algo, algo que estaba segura de que no querías oír, pero pasaron los segundos y lo único que hizo fue asentir.

 

NICK:-Claro, claro. -te dijo. -Anda, métete en el baño. Le diré a la señora Timmons que te haga una sopa y te la traiga aquí.

 

TU:-¿Quieres que cene sola?

 

NICK:-Creo que es lo mejor. ¿Tú no? Tengo trabajo y así tú puedes bañarte tranquilamente y relajarte.

 

sentiste ganas de llorar.

 

Estaba en s¿tu casa, que era lo que habías querido, y tu marido había sido amable y considerado. Te había llevado en brazos a tu habitación, te había preparado el baño y te estaba ofreciendo la posibilidad de terminar el día plácidamente.

 

-¿_______(TN)?

 

Lo miraste  y sonreiste

 

TU:-Sí, gracias Nick. Si no te importa cenaré sola. Estoy muy cansada. ¿Lo entiendes?

 

Nick:-Por supuesto. -se fue hacia la puerta -Hasta mañana.

 

TU:-Hasta mañana.

 

Y te quedaste sonriendo hasta que la puerta se cerró. despues te fuiste hacia el baño, te sentaste en el borde de la bañera y cerraste los grifos. El aire estaba cargado de vapor, y las lágrimas que habías logrado reprimir momentos antes, empezaron a caerte de los ojos.

 

Nick era el hombre perfecto. Pero pareciera que no quería saber nada de ti. Y Que No te amaba.Y que  no te quería en aquella casa, ni en su vida, y lo peor era que no sabías por qué.

Tu te habías despedido hasta la mañana siguiente, pero cuando te levantaste, a las ocho de la mañana, él ya se había ido.

Lo cual no te importaba. Porque lo último que querías era hablar con él sobre aquella casa que más que una casa parecía un museo. Desayunaste bajo la fría mirada de la señora Timmons, que manifestó claramente con el rostro su desaprobación porque sólo comiera media naranja y una taza de café. Luego se fue de habitación en habitación, para ver si le resultaba algo familiar.

Nada.

 

Al medio día, mientras estabas sentada junto a una mesa en la que cabían doce personas, Nick llamó por teléfono.

 

Hollister te trajo el aparato.

 

Te preguntó que qué tal estabas, que si necesitabas algo. miraste

a tu alrededor. Un cetro y una corona, pensaste.

 

 

TU:-No te preocupes por mí. -le dijiste. -Estoy bien.

 

La conversación no duró más de un minuto.

Cuando terminaste, Hollister te hizo una reverencia y llevó el teléfono a su sitio. La señora Timmons vino con una ensalada de langosta en la mano.

 

TU:-Antes le gustaba mucho esto. -te dijo-¿O es mejor que no le recuerde le que le gustaba antes?

 

Sonreiste.

 

TU:-Diga lo que quiera. -contestaste. -Porque si no voy a terminar comiendo cartón, para ver si era lo que me gustaba.

 

El ama de llaves también sonrió.

 

-Está bien -te dijo y se marchó.

 

Después de comer,  saliste al jardín y te sentaste en la hierba. Era un sitio triste, en el que un arce intentaba sobrevivir.

 

Igual que tu, pensaste. Te levantaste y te fuiste a tu habitación. Te echaste la siesta, despertaste y te pusiste a leer una revista. Luego paseaste por la casa.

 

La señora Timmons estaba en la cocina, lavando verduras en el fregadero.

 

TU:-¿Quiere que le ayude en algo? -le preguntaste.

 

El ama de llaves ter miró como si estuvieras loca, en vez de haber perdido la memoria.

 

-No gracias, señora. -te contestó y siguió con su trabajo.

 

A las seis, Nick llamó por teléfono otra vez, disculpándose. Le era imposible salir de una reunión. Te preguntó si no te importaba cenar sola.

 

Tuviste que morderte el labio para no contestarle que había hecho lo mismo la noche anterior y que no sería muy difícil hacer lo mismo esa noche.

 

TU:-Claro que no. -le contestestaste. -Cuando llegues tomaremos un café juntos.

 

Pero no llegó hasta las doce y a esa hora tu ya estabas en la cama.

 

le oiste subir las escaleras y atravesar el pasillo. De pronto se paró junto a tu puerta y a ti  se te paró el corazón.

Te quedaste sin respiración, imaginándote a nick entrar pero...

 

Siguió caminando por el pasillo. Abrió la puerta de su habitación y la cerró muy despacio.

 

A la mañana siguiente cuando bajaste, él te estaba esperando en el comedor.

 

NICK:-Buenos días. -te dijo friamente. -Siento mucho lo de anoche.

 

TU:-No te preocupes. -, encogiéndote de hombros. -Yo me quería ir pronto a la cama. Todavía no estoy a pleno rendimiento.

 

Nick asintió. Tenía el pelo mojado, como si acabara de ducharse, y se acordó que le dijo que todas las mañanas iba a correr por el parque.

 

TU:-¿Has salido a correr?

 

NICK:-Sí. No te habré despertado, ¿verdad? Porque he salido muy temprano."

 

TU:-No, no. He dormido como un troncó. Lo que quería decir es que...

 

NICK:-¿Qué?

 

¿Qué era lo que querías decir? Ya habían hablado de salir a correr juntos y él había dejado bastante claro que prefería hacerla solo.

 

TU:-Que voy a salir a dar un paseo, ya que el parque está tan cerca.

NICK::-La semana que viene.

 

TU:-¿Qué?

 

NICK:-Te he dicho que...

 

TU:-Ya he oído lo que me has dicho. Lo que no quiero es creerme lo que estoy oyendo. ¿ Tengo que pedirte permiso para hacer algo?

 

NICK:-Tan sólo quería sugerirte que esperaras una semana, hasta que estuvieras más fuerte.

 

TU:-Te eh dicho que no estoy enferma. -le dijiste echando chispas por los ojos. -Ya te he dicho que no...

 

NICK:-Eres una inválida. Ya lo sé. Pero salir sola a un sitio que no conoces, es un poco arriesgado.

 

TU:-Nueva York estará indicado, ¿no? No te preocupes, que no me voy a perder. Dejaré miguitas según me voy alejando.

 

Nick empezó a reírse.

 

NICK:-No me extrañaría que lo hicieras. -se quedaron mirándose y permanecieron en silencio. Al cabo de unos segundos él se aclaró la garganta. -Se está haciendo tarde. Tengo que marcharme. ¿No te importa?

 

TU:-Claro que no.

 

Nick agarró el maletín que había sobre una mesa. Después de unos segundos de duda, se agachó y te dio un beso en la frente.

 

NICK:-Que tengas un buen día. -le dijo. Y se fue.

 

-¿Señora Jonas?

 

parpadeaste, suspiraste y te diste la vuelta, para mirar a la señora Timmons, que estaba en la puerta del comedor.

 

TU:-¿Sí, señora Timmons?

 

-Su desayuno está listo. Media naranja y un café.

 

TU:-Gracias. ¿Señora Timmons?

 

-Sí, señora.

 

TU:-¿Eso es lo que yo desayuno?

 

-Eso era lo que desayunaba la señora.

 

TU:-¿ Y no cree que podría cambiar?

 

-Bien podría, si lo deseara. ¿Qué le apetece?

 

TU:-No lo sé. ¿Qué me sugiere?

 

-¡Una taza de chocolate caliente! -te dijo el ama de llaves, con los ojos clavados en ti. -Un zumo de naranja y una taza de chocolate caliente.

 

TU:-¡Chocolate caliente! - Te echaste a reír. -No, mejor no.

 

-¿Café, entonces, con leche y azúcar?

 

TU:-Está bien. -suspiraste. -¿Tiene un minuto para hablar conmigo, señora Timmons?

 

-Si lo desea. -le contestó.

 

Te pasaste la lengua por los labios.

 

TU:-Para empezar quiero que me llames _____(TN).

 

La señora Simmons palideció.

 

-Yo no podría hacer eso, señora.

 

TU:-Entonces llámame señora Jonas, no señora todo el tiempo. -le dijiste sonriendo. -Ya me cuesta bastante pensar que yo soy ____(TN), como para que alguien me llame ahora señora.

 

La mujer se quedó boquiabierta. Al cabo de unos segundos, asintió.

 

-Intentaré recordarlo, señora Jonas.

 

TU:-Otra cosa, ¿sabes quién ha decorado esta casa?

 

-Usted, por supuesto.

 

suspiraste. Aquella respuesta no te agradó, pero tampoco era una sorpresa.

 

TU:-Una última. -dudaste unos segundos. -¿Qué era lo que yo hacía a diario?

 

 

-Desayunaba a las ocho y se iba a dejar a los Niños-se detuvo rapidamente-Bue-no-Tartamudeo- y luego hacía muchas cosas por la tarde

 

TU:-¿Que quieres decir con los niños?-La miraste-Contesteme una cosa señora timmons

 

-Señora adamas yo me referia a....(La interrumpiste)

 

TU:- Tengo hijos?-te llenaste de ilusion al pensar en que la respuesta pudiera ser un si.

 

-No, señora Jonas-agacho la cabeza.


 

La señora timmons tenía instrucciones de Nick bien claras de no decirte nada acerca de ellos al menos por un tiempo.

 

-Usted compartía mucho tiempo con niños de algunas casas hogar y algunas veces solía traer unos cuantos a jugar claro con el permiso debido de la casa hogar También Salía a comer con alguien, o asistía a reuniones de instituciones caritativas.

 

TU:-Ya entiendo-Tu desilusión fue obvia pero algo en ti decía que te estaba mintiendo pero si así fuera el caso porque Nick te ocultaría a tu propio hijos

 

Gracias por la espera comenten para seguir subiendo

 

 

 

 

 

IMPORTANTE

 

HOLA!!!

 

Me recuerdan?

Wow me ausente demasiado pero enserio no tuve tiempo eh estado presionada con la escuela  y ahora ya no lo estoy al fin

Bueno a lo que venía no sé si quisieran que terminara las noves en realidad espero sus respuestas para mí es muy importante además ahora ya tendré mas tiempo

 

Entonces que dicen

 


 

Pasión capitulo 14 (Esta es nuestra casa)Segunda TEM.

 

Empezó a llover, al poco tiempo de que Nick saliese por segunda vez para Bright Meadows. Dio al limpiaparabrisas y tu te quedaste escuchando el sonido que hacía. Se oía también el sonido de la lluvia en el techo del coche y el de las ruedas al deslizarse por la carretera.

 

Nick te estaba llevando a casa.

 

Nunca te lo hubieras imaginado, teniendo en cuenta la forma en que reaccionó cuando te lo dijo.

 

Pero era verdad, te llevaba a casa.

 

No te podías creer que hacía tan sólo dos horas estuviese en Bright Meadows, mirando el coche de Nick y diciéndote a tí misma que era una estupidez llorar, y más estúpido aún pensar que no era en tu recuperación en lo que él había estado pensando, cuando habías insistido en que estaba mejor en el centro de rehabilitación.

 

Pero antes de que pudieras encontrar una respuesta, viste otra vez el coche de Nick. Paró, te dijo, en un tono un tanto brusco, que creías que tenía razón, que era mejor que volvieras a casa.

 

te pusiste muy contenta.

 

NICK:-Haz las maletas. -te dijo. -Yo me encargaré de comunicárselo a la dirección.

 

Y, al poco tiempo, te encontraste en el coche, camino de casa. Sentiste un escalofrío. Nick te miró.

 

NICK:-¿Tienes frío?

 

TU:-No. -contestaste . -Es que estoy un poco nerviosa.

 

NICK:-Pues mejor es qué te tranquilices, si no quieres que Corbett se oponga a este cambio de planes.

 

Sonrio, para que vieras que estaba bromeando.

 

sonreiste también y te pusiste las manos en tu regazo.

 

TU:-No te preocupes. -le dijiste . -No seré una carga para ti.

 

NICK:-Yo nunca he dicho eso.

 

TU:-Ya lo sé, pero quiero que quede claro una cosa. Yo no estoy enferma, Nick.

 

NICK:-Ya lo sé.

 

TU:-Ni tampoco soy una inválida. Soy capaz de cuidar de mí misma.

 

NICK:-¿He dicho yo alguna vez lo contrario?

 

TU:-Sólo quiero que sepas que no tienes que hacer de enfermera.

 

NICK:-A mí eso no me preocupa. -contestó él. -Además, siempre se puede buscar a alguien que te cuide.

 

TU:-Yo no necesito que me cuiden. No tienes por qué contratar a una dama de compañía, ni nada parecido.

 

NICK:-Bueno, ya veremos como va todo.

 

TU:-Todo va ir bien. Quiero valerme por mí misma.

 

NICK:-Siempre y cuando no fuerces las cosas. -te dijo. -Quiero que me prometas que vas a descansar por lo me nos un par de

semanas.

 

TU:-Te lo prometo. -te  miraste las manos. -Gracias.

 

NICK-¿Porqué?

 

TU:-Por cambiar de opinión y venir a buscarme.

 

Nick se encogió de hombros.

 

NICK::-No tienes que agradecerme nada. Es lo más sensato. Además, es lo que tú querías.

 

TU:-¿Está muy lejos?

 

NICK:-En media hora estaremos allí. -te miró. -Pareces cansada. ¿Por qué no duermes un poco?

 

TU:-No estoy cansada, sólo estoy... -te paraste a media frase. Estaba claro que Nick  te había sugerido que durmiras, porque prefería estar en silencio. -Tienes razón, será mejor que duerma.

 

Te echaste para atrás y cerraste los ojos. Era mejor que pensase que estabas cansada. Cuando más cerca estabas de tu destino, más nerviosa te sentías.

 

¿Nerviosa? Casi te echas a reír. Para ser sincera, sentías pánico. Porque en realidad toda aquella palabrería de que querías irte a casa era sólo eso, palabrería. ¿Para qué ibas a volver a una casa que no recordabas, con un hombre que tampoco tenías idea de quién era?

 

Mirate a Nick, con los ojos entrecerrados. Tenía rígido el mentón. Los labios muy apretados. Las manos apretaban el volante con fuerza.

 

A parecer, tu no eras la única que parecía estar un poco arrepentida de aquella repentina decisión.

Derrepente Escuchaste que el tomaba su telefono y hablaba le pedia a alguien que se quedara con ellos unos dias en lo que se arreglaban las cosas pero a quienes se referia nick, despues colgo y volvio a mostrarse muy frio.

 

¿Por qué? ¿Habría sido tan horrible su matrimonio? Debía haberlo sido. Porque de otra forma no se entendías aquella distancia entre Ustedes

 

La única reacción emotiva que mostró fue aquella noche en el hospital, cuando te besó

 

Al recordarlo, sentiste un escalofrío. Fue un beso apasionado, que te había dejado temblando, con un deseo incontenible en lo más hondo de tu cuerpo. Tu cuerpo se estremeció.

 

NICK:-¿Qué te pasa?

 

Te incorporaste, miraste a Nick  y luego te concentraste en la carretera.

 

TU:-Creo que tienes razón. Tengo frío.-Pondré la calefacción. -giraste un mando del salpicadero.

 

NICK:-Siempre has dicho que la calefacción de este coche está pensada más para osos que para personas.

 

TU:-¿Decía yo eso? -sonreiste y te frotaste el brazo. -La verdad es que no me imagino poniendo pegas a este coche tan precioso.

 

NICK:-¿Precioso? -preguntó, mirándote.

 

TU:-¿Qué modelo es?

 

NICK:-Es un Jaguar XK 150 del 60. -respondió.

 

TU:-Ah. -dijiste, sonriendo. -Un coche antiguo. ¿Lo tienes desde hace mucho?

 

NICK-No mucho. -le respondió. -Hace unos pocos años.

 

TU:-Pues debe costar mucho, mantener un coche así.

 

NICK:-Sí. -apretó las manos al volante. -La verdad es que sí.

 

TU:-Apuesto que no dejas que lo arregle cualquier mecánico.

 

NICK:-¿Por qué dices eso?

 

TU:-No sé. Pero parece lógico. ¿Me equivoco?

 

NICK::-No. -él se quedó mirando la carretera, muy concentrado en el asfalto. -No, has dado en el clavo. Yo soy el que lo reparo.

 

TU:-Así que no lo tocan manos humanas, ¿eh? -le dijiste, sonriendo.

 

NICK:-Hace mucho tiempo, había una persona que me ayudaba a arreglarlo y solía decirme eso.

 

TU:-Un supermecánico, imagino.

 

NICK:-Sí. -dijo él. -Algo así. -se produjo un silencio. -¿Has visto como está lloviendo?

 

TU:-Sí. -Está lloviendo a mares.

 

Nick asintió.

 

NICK:-Pues el hombre del tiempo se ha confundido, como de costumbre.

 

Aquella conversación era mejor que estar en silencio.

 

TU:-Pero la lluvia viene bien. -Una de las enfermeras decía que había sido una primavera muy seca.

 

NICK-Seca no es la palabra. Los tulipanes no llegaron a florecer. Y las rosas que plantaste  Con los niños, pues ni siquiera...

 

TU:-¿Niños? Que niños?

 

NICK:-Sí. -apretó las manos al volante. -Unos vecinos no creo que deba contarte -Vaya hombre. He vuelto a meter la pata. No tenía que haber mencionado lo de las rosas ni a los niños.

 

TU:-¿Por qué no?-.Lo miraste.

 

NICK:-¿Qué quieres decir, que por qué no? -te miró enfadado. Porque no te acuerdas de nada.

 

TU-:Pero por eso no vas a dejar de mencionarlos. De algo tendremos que hablar, aparte del tiempo. --No nos vamos a pasar hablando de la lluvia todo el tiempo.

 

NICK:-Supongo que tienes razón.

 

TU:-¡Pues claro que la tengo! Además, a lo mejor sirve de algo que hablemos de lo que yo hacía y de esos niños de los vecinos

 

NICK:-Lo que ocurre es que no quiero agobiarte,. Ya sabes que los médicos han dicho que es mejor dejar que la memoria volviera sola.

 

TU:-Si es que alguna vez vuelve. -le dijiste sonriendo. -También dijeron que no podían garantizar nada.

 

NICK:-Todo va a ir bien. -te dijo, con más convicción de la que él mismo tenía.

 

TU:-¡No sigas tranquilizándome, Nick! De nada va a servir que sigas... -no pudiste terminar la frase. -Lo siento. -susurraste.

 

Un rayo iluminó la carretera. Cada vez caía agua con más fuerza. Por la ventanilla entraban gotas de agua. Intentaste subir la ventanilla, pero no pudiste. Nick se inclinó y la cerró por ti.

 

NICK:-Tengo que arreglar esa ventanilla. -murmuró. -Lo siento.

Tu lo sentía y él también. Se comportaban de manera tan amable, como si se acabaran de conocer. Pero no eran sólo conocidos, sino que eran marido y mujer.

 

Había algo muy extraño en aquella relación.

 

Sentiste un nudo en la garganta. ¿Cómo se te había ocurrido la idea de ir a casa con ese hombre?

 

Miraste por la ventanilla y deseaste haberte quedado en Bright Meadows. No era tu casa, pero por lo menos te sentías más segura allí.

 

Nick te  miró y luego a la carretera.

 

Nick trató de concentrarse en la carretera.

 

Y por un momento pensó que lo mejor hubiera sido que te hubieras quedado en Bright Meadows.

 

La ciudad resplandecía bajo la lluvia. Estaba preciosa, pensaste. Tenías la sensación de que la habías visto en fotos.

 

Nick te sonrió

.

NICK:-Nos falta poco para llegar.

 

Tenías las manos en tu regazo, tan apretadas que te estabas clavando las uñas en la carne.

 

¿Te acordarías de algo? ¿Verías algo en aquella casa que te hiciera recordar?

 

En una película a lo mejor podía pasar. Pero aquello era la realidad. Nick giró en la Quinta Avenida y se metió por una calle.

 

Era una calle tranquila, con una hilera de árboles, con casas señoriales a cada lado, en las que seguro que vivía gente de mucho dinero.

 

Nick aparcó el coche y paró el motor.  Te quedaste mirando el edificio que había frente a ti.

 

En Bright Meadows le habías pedido que te hablaras de la casa donde vivían. La descripción que el te hizo no se podía comparar con lo que tenías delante de los ojos. Tenía una fachada de piedra gris, las ventanas con contraventanas de color negro. Para acceder a la puerta principal había que subir una escalera de piedra.

 

TU:-Nick. -le dijiste, girando, para mirarlo.

 

Pero ya había salido del coche y trataba de protegerse de la lluvia.

 

NICK:-Espera. -te gritó, intentando hacerse oír en aquel diluvio. -Iré a por un paraguas.

 

abriste la puerta y saliste.

 

NICK:-No, no, espera...

 

Pero enmudeciste al mirar otra vez la casa sin sentir siquiera la lluvia que estaba cayendo.

 

«Esa es nuestra casa», pensaste. «La mía y la de Nick».

 

En aquel momento deseaste con todas tus fuerzas haberte quedado en Bright Meadows.

 

NICK:-¿Por Dios,  qué estás haciendo? Venga entra, antes de que te cales hasta los huesos.

 

Tu ni te moviste . No querías entrar en aquella casa.

 

 

Odiabas aquel sitio.

 

NICK:-Por Dios. -Nick murmuró, mientras tiraba de ti. Se desequilibró. Entonces el te levanto

 

El tiempo pareció detenerse. La calle mojada, la lluvia... todo parecía insignificante. Lo único que podías sentir era la fuerza de los hombros de Nick, la calidez de su cuerpo.

 

Lo miraste. Le pasaste la mano por la cintura...

 

La puerta de la calle se abrió.

 

Ezio-Señor. -dijo . -No tenía ni idea de que...

 

NICK:-No. -contestó Nick. -Ni yo tampoco.-te Miro-Ese es el conductor de la limusina. -susurró Nick.-

 

TU:-¿Qué está haciendo aquí?

 

NICK:-Se llama EZIO, _____(tn). Vive aquí.es como uno mas de la.....

 

TU:-¿Que vive aquí? -Dijiste interrumpiendo a nick.

 

EZIO:-Señora. -dijo Ezio, haciendo una reverencia, cuando pasó Nick. -Bienvenida a casa.

 

NICK:-Ezio -dijo Nick- es nuestro conductor.

 

TU:-¿Quieres decir que el coche en el que fuimos a Bright Meadows es nuestro?

 

NICK:-Sí. Ezio lo conduce. -dijo Nick, sonriendo a Ezio. -Y cuando no está conduciendo, es nuestro mayordomo.

 

TU:-¿Nuestro mayordomo? -dijiste, cada vez más extrañada.

 

-¿Qué tal está, señora?

 

Una mujer con un traje oscuro apareció en el recibidor.

 

NICK:-Y esta, -dijo Nick. -es la señora Timmons. Nuestra ama de llaves.

 

TU:-Hola, señora Timmons. -acercaste tu cara a la de Nick. -Nick por favor, qué van a pensar. Déjame en el suelo...

 

Te bajo lentamente y nick empezo a caminar

 

NICK:-Y esa, -dijo Nick, mientras subía por las escaleras. -es Ellen.

 

pudiste ver una mujer con delantal blanco, pelirroja y grandes ojos azules.

 

ELLEN:-Señora. -dijo con una voz muy tímida.

 

TU:-Ellen. -repitiste . Miraste por encima del hombro de Nick y Ellen sonrió y te hizo una reverencia. ¡Una reverencia! ¿Todavía había gente que hacía esas cosas?

 

TU:-¿Un mayordomo, una ama de llaves y una criada? -susurraste, incrédula, cuando llegaron al segundo piso. -¿Trabaja toda esa gente en nuestra casa?

 

NICK:-Más o menos.

 

TU:-¿Por qué más o menos?

 

NICK:-A excepción de la señora Timmons, sería más preciso decir que son tus criados. -empujó una puerta con el hombro, pasó y encendió la luz.con el codo. -Los criados -te dijo, dejándote de pies en el suelo. -y esta es tu habitación.

 

Las preguntas que tu  hubieras querido hacer se te olvidaron al ver aquella habitación.

 

Pasión capitulo 13 (Quiero volver a casa)Segunda TEM.

Y era cierto.

 

No había ninguna enfermera con bigote esperándote , pero sí un ejército sonriente de ellas. Tampoco viste pasillos interminables, ni enfermos vagando por ellos.

 

Aquel lugar tenía un aire muy alegre. La recepcionista sonreía, la enfermera se mostró muy solícita y la asistente que te acompañó a tu habitación te deseo lo mejor.

 

-Espero que se sienta cómoda entre nosotros, señora Jonas. -te dijo la chica.

 

Parecía como si hubieras ido a un hotel. Pero aquello no era un hotel, era un hospital, aunque nadie lo llamara así, y tu no estabas enferma. Lo único que te ocurría era que no podías recordar...

 

No. Mejor no pensar en ello, porque de lo contrario te ibas a sentir aterrorizada y podrías gritar.

 

Y era lo último que podías hacer. Habías logrado controlar tus temores, no dejar que te acosaran en los sueños.

 

Te fuiste hacia la ventana y empezaste a respirar hondo.

 

NICK:-¿___(TN)? -David estaba mirándote. Se te habían soltado algunos mechones de pelo.

 

El cruzo la habitación en silencio y te puso las manos en los hombros. Notó cómo te asustabas, pero cuando te dio la vuelta, para que lo miraras, creyó ver en tu boca un cierto temblor.

 

NICK:-_____(TN ). - dijo, con voz suave. -Si no te gusta este sitio, seguro que hay otros que...

 

TU:-No, está bien.

 

Nick retiró sus manos de ti.

 

TU:-Estoy segura de que me va a encantar estar aquí. Si no te importa, ahora me gustaría dormir un poco.

 

NICK:-Claro, claro. Había olvidado que ha sido un día, agotador para ti. -se dirigió hacia la puerta. A mitad de camino, se detuvo y se dio la vuelta. -No estoy muy seguro de cuándo podré venirte a ver.

 

TU:-No te preocupes, Nick. Esto está a mucha distancia, para venir después de trabajar. Además, estaré tan ocupada, que seguro que no tengo tiempo para recibir visitas.

 

NICK:-Eso era lo que yo estaba pensando.

 

sonreiste.

 

TU:-Conduce con cuidado.

 

Mantuviste tu sonrisa, hasta que la puerta se cerró.

Después te cubriste la cara con las manos y empezaste a llorar.

 

Hasta ese momento no te habías imaginado nada que, fuera tan horrible como despertarte un buen día y no acordarte de nada.

Pero te dabas cuenta que era más horrible aún saber que habías estado casada con un hombre quea lo mejor no te amaba.

-¿Señor Jonas?

 

Nick miró. Estaba leyendo una serie de informes que había sacado de su maletín, hasta que le interrumpió la voz de Ezio, que salía por el interfono.

 

NICK:-¿Qué ocurre, Ezio?

 

Ezio:-Perdone que le moleste, señor, pero es que están diciendo en la radio que ha habido un accidente en el túnel

.

Nick suspiró y se pasó la mano por el pelo.

 

NICK:-¿Han dicho algo del tráfico?

 

Ezio:-Hay un atasco de kilómetros. ¿Quiere que dé un rodeo? Podemos irnos por Palisades Parkway, por el puente.

 

NICK:-Buena idea, Ezio. Para un momento al lado de la carretera.

 

Ezio:-¿Perdón, señor?

 

NICK:-Que pares.

 

Ezio:-¿Es que ocurre algo, señor?

 

NICK:-No. -le contestó, en el momento que paraba el coche. -Es que quiero conducir, Ezio. Puedes que darte si quieres en el asiento de delante. Ponte el cinturón, que vamos a ver lo que puede hacer este coche.

 

Ezio:-Este coche puede hacer bastantes cosas, señor. No es su Jaguar, pero si le pisa, seguro que le va a sorprender.

 

Nick sonrió. Esperó a que Ezio se abrochase el cinturón y, como él había sugerido, pisó el acelerador a fondo y se concentró única y exclusivamente en la carretera.

Te Llamaba todas las tardes, a las siete en punto. Siempre mantenían la misma conversación.

 

NICK:-¿Qué tal estás? -preguntaba él.

 

TU:-Bien, gracias -respondías .

 

NICK:-¿Qué tal en Bright Meadows?

 

TU:-Muy bien, gracias, también.

 

El viernes por la tarde, cuando llamó, te dijo que tenía que trabajar el sábado, y que iría a verte el domingo.

 

Tu le dijiste, que sólo si no le venía mal.

 

Él rechinó los dientes, al sentirse en cierto modo rechazado.

 

Estaba claro que no necesitabas recordar tu pasado, para saber cómo se tenía que comportar en el presente.

 

 

NICK:-Iré el domingo. -te dijo, y colgó el teléfono.

El domingo por la mañana salió a darse unas carreras, como solía hacer. Se duchó, se puso unos vaqueros viejos, un par de zapatillas y, como hacía buen tiempo, una camiseta azul. Y así se fue a ponerse al volante de su Jaguar, para ir a verte.

 

El centro de rehabilitación estaba lleno de pacientes y visitas, pero te vio en el momento que se abrieron las puertas. Estabas sentada en un banco de piedra, junto a un árbol que estaba a punto de florecer. Estabas leyendo un libro.

 

NICK:-Hola.

 

Lo Miraste, con ojos de sorpresa.

 

TU:-¡Nick!

 

NICK:-te extrañe tanto -se sentó a tu lado. -Te dije que vendría.

 

TU:-Ya sé que lo dijiste, pero...

 

NICK: -¿Pero?

 

Cerraste el libro y lo pusiste sobre el banco.

 

TU:-Nada. -dijiste. -Supongo que me has pillado desprevenida.

 

NICK:-¿Qué tal por aquí?

 

TU:-Muy bien, la gente es muy amable.

 

NICK:-¿Te están ayudando?

 

TU:-¿Qué si he logrado recordar algo, quieres decir? - Te levantaste y él también. Empezaron a caminar, lentamente,' por un camino que rodeaba el edificio principal. -No, nada. Todo el mundo me dice que sea paciente.

 

NICK:-Pero es difícil.

 

TU:-Sí. -lo miraste. -Para ti también.

 

 

NICK:-Sí. -te contestó. -Para mí también.

 

TU:-Estaba pensando...

 

NICK:-¿Qué?

 

Moviste de lado a lado la cabeza. Te habías jurado no decir hada, pero se te escaparon las palabras.

 

TU:-Nada.

 

NICK:-Venga, ibas a preguntarme algo. ¿Qué era?

 

TU:-Pues... Mira, yo no soy médico, ni nada parecido, pero... -dudaste. -¿No sería mejor que estuviera en un ambiente familiar, para poder recordar antes? -él te miró, sin decir nada. -Tú no sabes, Nick, lo difícil que es poderme imaginar cómo es mi casa. Mis muebles y los colores de las paredes.

 

NICK:-Quieres volver a casa. -te dijo.

 

Lo miraste. Estaba claro que la idea no le agradaba.

 

TU:-Lo que quiero es recuperar la memoria. -razonaste . -¿No es eso lo que tú quieres también?

 

NICK:-No serviría de nada. -te dijo él, con mucho tacto . -Necesitas paz y tranquilidad, alguien que te cuide. Yo no llego hasta las diez a casa, el teléfono no para de sonar y el fax igual...-

 

Tratando de evitar Que  siguieras con la idea.

 

Asentiste como si una mano de hierro te estrujara el corazón.

 

TU:-Lo entiendo. -respondiste.

 

NICK:-¿Quién te cuidaría? Puedo contratar una enfermera, sí, pero...

 

TU:-Nadie me tiene que cuidar. -le respondiste e. -Tengo amnesia, pero no soy inválida.

 

NICK:-Sí ya sé. ¿Y la terapia?

 

TU:-¿Qué pasa con la terapia? -dijiste. -No creo que por aprender a hacer cestas de mimbre vaya a recobrar la memoria.

 

NICK:-¿De verdad que estás haciendo cestas de mimbre?

 

Suspiraste.

 

TU:-No, la verdad es que no.

 

NICK:-Ah, bueno. -te dijo, sonriéndote. -Por un momento temí que se hubiera hecho realidad lo de la película.

 

TU:-No se te ocurra ni nombrarla. -le susurraste, de forma exagerada. -Esta gente no tiene sentido del humor, con esas cosas.

 

NICK:-¿Por qué lo dices? -Te preguntó, sonriendo.

 

TU:-El primer día, vino alguien a buscarme. Me dijo que tenía que ir a fisioterapia y nos metimos en un montacargas destartalado, para bajar al bajo. Cuando llegamos allí le dije que si era el sitio donde estaba el potro y las cadenas. Pensé que le iba a dar algo. Tuve que soportar un sermón de cinco minutos sobre los avances en los sanatorios mentales...

 

NICK:-Gracias por avisarme.

 

TU:-De nada.

 

Los dos sonrieron y Nick se aclaró la garganta, tocó tu  codo  y empezaron a caminar de nuevo.

 

NICK:-¿Y qué tipo de terapia te están poniendo?

 

TU:-De todo un poco. Me dicen que puedo pintar y hacer barro, también hay una hora de ejercicio y un poco de gimnasio.

 

NICK:-Pero a ti físicamente no te pasa nada.

 

TU:-Así es como se hacen las cosas aquí. Hay un programa y hay que cumplirlo. Hay que levantarse a las seis, y desayunar a las seis y media. Una hora de pintura, o de trabajo con el barro y después la piscina, antes de la charla diaria con el psiquiatra.

 

NICK:-¿Te ve un psiquiatra también?

 

TU:-Sí.

 

NICK:-¿Por qué?

 

TU:-Hasta ahora, para ver cómo me voy acostumbrando a vivir sin memoria. No le gustó nada, cuando le dije que no quería acostumbrarme, que quería recuperar la memoria. -empezó a reírse a carcajadas. -Supongo que todavía se estará preguntando por qué soy tan hostil.

 

NICK:-Eso es ridículo. Hablaré con el director, . Creo que no se han leído tu historial. Tú no estás aquí para una terapia, tú estás para poder recuperar tu memoria.

 

TU:-No te molestes. -Te saliste del camino. Nick te observó, cuando te quitaste los zapatos y te sentaste en la hierba. -Mmm. -dijiste, tumbándote y poniéndote las manos en la cabeza. -¿No crees que el sol es maravilloso?

 

NICK:-Maravilloso. -contestó él Él se quitó las zapatillas y se sentó a tu lado. -¿Porqué me dices que no me moleste?

 

TU:-Ya he hablado con el director. Y me contestó que como nadie sabía casi nada sobre amnesia y que como estaba aquí, lo mejor que podía hacer era ponerme en sus manos. Supongo que tiene razón.

 

NICK:-Supongo.

 

TU:-Pero te juro que como vea una enfermera tipo la de la película, le pego con una cesta de mimbre en la cabeza.

 

Y mientras se dirigía a casa, Nick no podía quitarse de la cabeza la enfermera de la película.

 

Era una broma, lo sabía. Bright Meadows era lo mejor que había en clínicas. Tenía el mejor personal, y un servicio de comidas excelente. tu le habías dicho que habías engordado un kilo. ¿Qué mal te iba a hacer pasar unos minutos hablando con una psiquiatra? Y además estaba la piscina y todo lo demás...

 

De pronto apretó las manos al volante del Jaguar.

¿Qué tenía todo aquello que ver con que tu pudieras recuperar tu memoria? Y aquel era el objetivo principal.

 

 

A lo mejor tenías razón y viviendo en casa podría recuperarla antes. O a lo mejor no.Pero Que haria con los niños no podias llegar a casa y enterarte que tenias hijos y ademas tres y lo mas terrible que no los recordabas.

 

 

Pero la casa te ayudaria. Paz y tranquilidad, pájaros cantando en el jardín y todo lo que pudieras desear, incluidas algunas cosas personales, que te podrían ayudar a empezar a recordar.

 

Pero era mejor olvidarlo.

 

Estabas mejor donde estabas.

 

Nick  pisó a fondo el acelerador.

Estabas mucho mejor allí. A pesar de no poderse quitar de la cabeza la última mirada que le dirigiste. Había sido sólo un reflejo, y él pensó que eran lágrimas al despedirle.

 

Se dio cuenta que el coche iba a tanta velocidad.

Juró entre dientes, y, frenando poco a poco, tomó la primera desviación y se volvió hacia Bright Meadows, para decirte que recogieras tus cosas que te llevaba a casa.

.

Pasión capitulo 12 ( ¿Eramos un matrimonio feliz?)Segunda TEM.

 

Nick pensó que la noche anterior se había comportado como un asno.

 

Estaba de pie,Mientras tenia en brazos a su hija a Amelia, a las seis de la mañana y se dijo a sí mismo que tampoco había que ser un genio para llegar a esa conclusión. La miraba y la miraba cuando alfin se termino por dormir Amelia la puso en su cama y observo a su tres hijos una lagrima le recorrio por la mejilla y salio de la habitacion. Y en el camino seguia pensando en lo sucedido

 

Te Besó , perdió los estribos. Había sido una estupidez. Los médicos le habían dicho que no tenías que alterarte y él te había alterado.

 

¿Por qué entonces no te había llamado por teléfono, nada más llegar a casa, y se había disculpado contigo? muchas preguntas, sin respuestas, y ya había pasado media noche tratando de encontrarlas.

 

Siempre se había enorgullecido de su capacidad para asumir los errores, aprender de ellos y avanzar.

 

De esa forma logró pasar su niñez en toda una serie de residencias y diez años en la universidad de Ivy League, donde se había sentido como un pez fuera del agua.

 

¿Por qué entonces estaba allí, bebiendo una taza del peor café que había probado en su vida, rememorando una y otra vez aquel beso? Se sentia tan culpable de haberte besado.

 

Corbett y su equipo de especialistas no podían decirle cuánto ibas a tardar en recuperarte. Ni siquiera le garantizaban que te fueras a recuperar. Lo único que decían era que necesitabas tiempo.

 

-No hay que precipitarse. -le había dicho Corbett, con cierta solemnidad. -Su esposa tiene que descansar, señor  Jonas. Es muy importante que no se asuste, que no se lleve sorpresas. ¿Lo entiende, señor Jonas?

 

Nick lo entendía, bastante bien. No podía entrar en tu habitación y decir que antes de tener el accidente Tu hibas a tramitar el divorcio.

 

 

Estabas sentada en los asientos de atrás de un Bentley y te preguntabas qué era lo que iba a decir el doctor Corbett si le dijeras que preferías estar en su hospital, que allí en aquel coche con Nick.

 

¿Y qué diría Nick? Miraste aNick

 

No mucho, a juzgar por su perfil, brazos cruzados y un silencio tan frío. A juzgar por su aspecto, tampoco él se sentía cómodo en aquella sala de estar con ruedas.

 

Se te puso un nudo en la garganta. El doctor Corbett te había dicho que uno podía perder la memoria, pero no la inteligencia. Ni tampoco se perdía el instinto, y el tuyo te decía que haber estado casada con Nick Jonas no debía haber sido del todo una historia de amor.Algo habia lo sabias pero que?

 

¿Era así con todo el mundo, o sólo contigo? No sonreía, ni reía, ni mostraba ningún sentimiento.

 

Por esa razón, quizá, lo que había pasado entre Ustedes la noche anterior te había sorprendido tanto. Aquel ataque de puro deseo era lo último que tu habías esperado.

 

¿Había sido un hecho aislado, o así era como reaccionaban los dos al verse?

 

Casi .te pasaste la noche en vela. Incluso después de haber llamado a la enfermera y haberle pedido una pastilla para dormir. Te quedaste tumbada en la cama, mirando al techo y tratando de imaginar qué hubiera pasado si nadie les hubiera interrumpido.

 

Pensaste que habrías recuperado la compostura y que al final le habrías dado una bofetada.

 

Pero en lo más hondo, una vocecilla te decía que a lo mejor habrían terminado en la cama, a pesar del hecho que para ti el hombre que te estaba besando era un extraño.

 

Logró adormilarte un poco y soñaste con él. Soñaste que te desnudaba, te besaba el pecho y lo hacían allí mismo, en la aséptica cama del hospital.

 

Te sonrojaste.

 

Lo cual demostraba lo poco que tenían que ver los sueños con la realidad. Nick se había disculpado por su comportamiento y tu lo habías aceptado.

 

Nick-¿Qué te pasa?

 

Volviste la cabeza y lo miraste. Tenías el ceño fruncido, aunque no tenías cara de sorpresa.

 

TU:-Nada. -le dijiste , muy alegre.

 

NICK:-Creí que estabas quejándote.

 

TU:-¿Quejándome? ¿Yo? -empezaste a reír. -Para nada. Lo único es que me duele un poco la cabeza.

 

NICK:-¿Y por qué no me lo has dicho? -se inclinó hacia adelante y abrió un pequeño compartimento que servía de bar en el Bentley.-Corbett te ha dado medicinas, ¿no?

 

TU:-Sí, pero no necesito medicinas

.

NICK:-¿Por qué siempre tienes que ir en contra de todo?

 

TU:-¿Voy yo en contra de todo?

 

Nick te miró. La verdad era que no. Nunca lo habías hecho. El único problema era su estado de humor esa mañana.

 

Suspiró y negó con la cabeza.

 

NICK:-Lo siento. Es que estoy muy irritable hoy. Pero la verdad es que no te puede hacer daño tomarte un par de pastillas.

 

TU:-Supongo que no.

 

Nick sonrió. Era la primera vez que lo veía sonreír.

 

 

Te puso un poco de Perrier en un vaso y te lo ofreció.

 

NICK:-Tómate las pastillas con esto.

 

Te tomaste las dos pastillas.

 

TU:-Ya está. -dijiste. -¿Estás contento?

 

Él frunció el ceño y puso una expresión de disgusto.

 

NICK:-¿Desde cuándo mis preocupaciones te pueden convencer para hacer algo?

 

Lo dijo sin pensarlo. ¿Qué le había pasado? Dos horas antes estaba satisfecho consigo mismo por ser un marido que prestaba todo su apoyo a su mujer. Pero no había pasado media hora y casi había echado todo a perder.

 

¿De quién había sido la culpa? Cuando esa mañana fue a buscarte   lo miraste como si estuvieras a punto de transformarte en un monstruo.

 

NICK:-Siento mucho lo que ocurrió anoche. -te dijo él, y tu habías hecho un gesto, expresando que para ti aquello no había tenido la menor importancia. Pero reaccionaste como un gato asustado, cuando él te trató de ayudar a meterte en el coche.

 

TU:-Escucha. -dijiste -sobre lo que pasó anoche... -No quiero hablar de eso.

 

NICK:-Ni yo tampoco. Lo único que quiero decirte es que no volverá a ocurrir.

 

TU:-No. -. Se miraron los dos. -No volverá a pasar.

 

NICK:-Los dos estamos pasando momentos muy difíciles. El accidente, la pérdida de tu memoria...

 

TU:-¿Y cómo era todo antes del accidente?

 

NICK:-¿A qué te refieres?

 

TU:-Tengo la sensación de que no éramos un matrimonio feliz. O que paso algo antes es una sensacion rara.

 

NICK:-Era un matrimonio. -te dijo él. -No puedo cuantificar la felicidad.

 

TU:-¿ Te ha dicho el doctor Corbett si puedes hablar de nuestra relación? Quiero decir si podemos hablar o no.

 

NICK:-No. -dijo él, con toda sinceridad. -No hablé de nuestro matrimonio con el doctor Corbett. ¿Para qué?

 

TU:-No sé. Sólo pensé que... -suspiraste y te estiraste la falda. No es que hubiera ninguna razón para hacer aquello. Porque la falda te cubría las rodillas. -Pensé que te había preguntado algo sobre nosotros.

 

NICK:-Yo no le hubiera respondido. -te contestó Nick. -Corbett es un neurocirujano, no un psiquiatra.

 

TU:-Ya lo sé. Supongo que es que me influye el sitio donde vamos.

 

NICK:-¿Bright Meadows? Pero ya te he dicho que es un centro de rehabilitación.

 

TU:-Claro. Pero es que no me puedo quitar una imagen de la cabeza, que no sé de donde sale. Veo una enfermera que me espera al final de una larga escalera, por la que se accede a una mansión. Lleva un uniforme blanco y una capa. Es ridículo, pero veo que tiene bigote y chepa.

 

Nick empezó a reír a carcajadas

 

 

NICK:-¡Cloris Leachman!

 

TU:-¿Quién?

 

NICK:-Una actriz. Estás recordando una vieja película de Mel Brooks.

 

sonreiste.

 

 

NICK:-Luego decidimos darles a las películas de Mel Brooks otra oportunidad. -se aclaró la garganta. -Está bien que empieces recordando una película.

 

TU:-Una escena de ella, nada más.

 

NICK-No te preocupes. -te dijo, dándole unos golpecitos en tu mano. -Ya verás como no vas a. encontrar nada de eso en Bright Meadows.

 

TU:-Claro realmente seriaMuy extraño ver eso en Bright Meadows-Se miraron mutuamente y sonrieron.

 

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